martes, 29 de enero de 2019

El árbol del respeto.





La cercanía de las vacaciones de invierno, las que culminan con el primer trimestre, siempre nos lleva a decorar nuestras aulas con motivos de la época.
 Las puertas son un elemento importante y nos gusta que siempre sean un escaparate de lo que trabajamos dentro del aula, para que no quede ahí lo sacamos fuera y lo compartimos.
Esta vez hemos optado por la elaboración de un árbol, un árbol llenito de respeto, hacia nosotros mismos y hacia nuestros compañeros.
Cuando uno valora y acepta al otro tal y como es, cuando es capaz de aceptar sus defectos y virtudes y lo trata como un igual, entonces llegamos a RESPETAR.
Es complicado que, en edades tan tempranas se de esta circunstancia, por eso nosotras lo trabajamos arduamente en nuestras aulas de nivel y ciclo.
Nos hemos transformado en renos que han intentado que nadie se quede sin su mensaje de cariño y respeto.







Hemos construido un árbol buzón. Con sobres de colores, un sobre por niño, que hemos adornado al gusto de cada uno. En cada sobre y durante varios días. El alumnado ha ido introduciendo mensajes positivos, de aceptación y reconocimiento a los demás compañeros de los dos segundos.


El resultado nos ha encantado y nos ha llenado de ilusión al recibir tanto cariño. 
Con nuestro sobre y nuestro reno, hemos elaborado la portada de nuestros trabajos de trimestre, que ha quedado preciosa.

¡Hasta siempre Amalur!



Como cada curso, nuestras aulas son un ir y venir incesante de alumnado. Esto supone un trabajo extra para el profesorado ya que el grupo se resiente y hay que volver a empezar con muchas actividades y rutinas.
Esta vez hemos dicho “Hasta luego” a una queridísima alumna que cambia de centro. La tristeza de muchos niños por tener que despedirse de ella ha sido enorme. Una niña muy querida en el aula y en el nivel.


¡Qué tengas mucha suerte, querida Amalur!