Manipulación,
manipulación y manipulación. Esa es nuestra máxima para que pueda darse un
verdadero aprendizaje.
Nuestra máquina de multiplicar, aunque está un poco
estropeada, nos ha servido mucho y ha ayudado a que entendamos la multiplicación y podamos interiorizarla de una mejor
manera.
Hemos comenzado experimentando en la máquina con a tabla del 0. Nos hemos dado cuenta de que si no ponemos nada en ningún vaso, da igual el número de veces que sea, el resultado siempre va a ser el mismo, 0.
Hemos colocado los resultados en la tabla Pitagórica.
Después hemos experimentado
con la tabla del 1. Han ido poniendo los factores a
multiplicar y han llenado los vasitos con palillos, tantas veces como ha sido
necesario. Les ha gustado, SÍ.
También hemos
ido viendo el dibujo, la secuencia que los resultados crean en la tabla del 100.
Hemos completado la tabla en la
pizarra.
En nuestros
cuadernos.
Y hemos ido
completando la Tabla Pitagórica.
Si podemos multiplicar unidades,
también podemos multiplicar decenas. Hemos trabajado la tabla del 10. La tabla de una
decena siguiendo la misma secuencia.
En la máquina, con decenas,
En la tabla
del 100,
En la
pizarra,
en nuestros
cuadernos.
Y en la tabla
pitagórica.
Claro, también podemos hacerlo con
una centena. Así que hemos repetido la secuencia construyendo la tabla de
multiplicar del 100.
Manipulamos en la máquina, con centenas.
Trabajamos en
la pizarra.
Y en nuestros maravillosos cuadernos.
¡Trabajazo!